44 Pharmaceutical Technology Edición Sudamérica 2025 - N º194 alternativa a las emulsiones tradicionales estabilizadas por tensoactivos, dando lugar a productos más estables y menos perjudiciales para el paciente y para el medio ambiente. En el primer artículo, comenzamos a explorar algunas de las consideraciones que se deben tener en cuenta para seleccionar las partículas que reemplazan a los tensioactivos, ya que es uno de los aspectos más importantes en el desarrollo de este tipo de emulsiones. De esta forma, pudimos observar cómo la humectabilidad de las partículas, su adsorción en la interfase y el tamaño y la forma de éstas podían influir en el tipo de emulsión y en su estabilidad. ( https://www.edicionesvr.com/descargas/ ed193/46/index.html ) Es importante destacar que existe una tendencia notable al alza en el número de publicaciones científicas relacionadas con el uso de PkEm en el campo de la investigación y desarrollo de nuevos productos farmacéuticos para aplicación tópica, lo que indica un interés creciente en el ámbito académico por este tipo de sistemas en los últimos años. El aumento constante en las publicaciones anuales sugiere que este área de investigación seguirá siendo un punto focal y atraerá una atención continua en los próximos años 2 . En este artículo, exploraremos la influen - cia de las fases que forman la emulsión y veremos cómo tanto la fase oleosa como la fase acuosa tienen gran influencia en la obtención de este tipo de sistemas farmacéuticos. Importancia de la naturaleza de las fases y la proporción entre ellas La composición de la fase acuosa, de la fase oleosa y la proporción entre ellas tienen un papel importante en la microestructura de la emulsión. La polaridad de la fase oleosa tiene influencia directa en el tipo de partícula que se puede utilizar para estabilizar la PkEm, ya que como vimos anteriormente en la ecuación de Young 1 , se tiene en cuenta la naturaleza de la fase oleosa, relacionando la tensión superficial del aceite y el ángulo de contacto entre esta fase y la partícula y dependiendo de si el ángulo (θ) es menor o mayor a 90º se formará un tipo de emulsión u otra. Otro factor relevante es la viscosidad de la fase oleosa, ya que puede influir en el tamaño de la gota que se forma y en la estabilidad de la emulsión. Por un lado, la viscosidad actúa como un factor amorti - guador para el anclaje de las partículas en la interfaz aceite/agua ralentizando la tasa de difusión y adsorción de las partículas sobre la superficie de la gota. Se ha observado que un cambio en la viscosidad de la fase oleosa tiene influen - cia directa en la distribución de tamaño de gota. Por ejemplo, para fases oleosas con viscosidades altas (más de 480 mPa•s), el tamaño de la gota aumenta drásticamente en comparación con fases oleosas de viscosidades menores a 480 mPa•s. Este resultado puede atribuirse a que altos valores de viscosidad de la fase oleosa podrían aumentar la coalescencia de las gotas y ralentizar la tasa de adsorción de las partículas en la interfaz formando
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