Notas de Interés
Estudian el uso de doxiciclina para enfermedades neuronales
Investigadores tucumanos afirmaron que el medicamento funciona como neuroprotector, tiene potenciales efectos para tratar el mal de Parkinson y ahora otro trabajo incluye tratar pacientes con Alzheimer.

 

 

 

 

 

Desde hace varios años, un grupo de científicos tucumanos viene trabajando con pares de Brasil y Francia en el uso de un viejo antibiótico como neuroprotector. Primero, se encontraron potenciales usos para tratar el mal de Parkinson, a partir de los efectos que la doxiciclina tiene en una protenía que induce la muerte de las neuronas en esa patología. Ahora, otro trabajo incluye al Alzheimer entre las enfermedades potencialmente tratables con este medicamento. Así lo afirma la tesis doctoral de una de las investigadoras que forma parte del grupo, que estudio los efectos del fármaco en la proteína TAU.

 

Si bien el avance en esta materia es sostenido, los responsables de los equipos dicen que hay que ser cautos, y no generar falsas expectativas sobre una cura. Se estima que en la Argentina unas 500 personas padecen Alzheimer, y la cifra aumentará considerablemente en 2050, por lo que ya se habla de una epidemia global del mal.

 

El nuevo trabajo que sondea en el uso de la doxiciclina en enfermedades neurológicas fue realizado por Luciana Medina, bioquímica graduada en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) e investigadora del CONICET. Su tesis doctoral estudia las bases moleculares de la enfermedad de Alzheimer y el efecto de la doxiciclina como neuroprotector. Se trata de un viejo antibiótico, de la familia de las tetraciclinas, que se usa en el tratamiento de neumonía y de otras enfermedades del tracto respiratorio. En 2016, Rosana Chehín, que trabaja en Francia y fue la directora de tesis de Medina, publicó en la prestigiosa revista Nature un trabajo similar, que utilizó el antibiótico para tratar el mal de Parkinson. Ahora, la tucumana profundiza esta línea de investigación con su trabajo, que ya fue presentado en el XI Foro de la Federación Europea de la Sociedad de Neurociencias, en Berlín, Alemania.


Medina estudia específicamente la capacidad del antiguo antibiótico para inhibir la agregación y la toxicidad de la proteína tau, tanto en estudios in vitro como en gusanos C elegans que fueron empleados como modelos de experimentación. La investigadora, quien volvió al país luego de un año y medio de realizar estudios y pruebas en Francia, señaló en una nota publicada en la web de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNT (SCAIT) que "la doxiciclina tiene una estructura química particular que le permite llegar al cerebro y atravesar la barrera hematoencefálica". En las pruebas, la investigadora tucumana observó que los gusanos se movían a una determinada velocidad, pero cuando expresaban la proteína tau (cuya agregación se vincula con el Alzheimer) lo hacían mucho más lento. Sin embargo, recuperaban el movimiento cuando eran tratados con doxiciclina.

 

Los gusanos C elegans tienen 1 mm de longitud y se los utiliza como modelos de experimentación, en especial en genética. Su esperanza de vida es de 2-3 semanas frente a 2-5 años de los ratones, por lo tanto permiten acortar los tiempos de experimentación. Además su mantenimiento es sencillo y económico respecto de otros modelos animales. Según comentó la investigadora, son gusanos transparentes que facilitan observar su interior en el microscopio. El equipo de Medina usó técnicas de inmunofluorescencia, es decir, utilizó anticuerpos fluorescentes en el gusano para observar la estructura interna y algunos componentes químicos. Un color marca, por ejemplo, el núcleo de la neurona (azul), otro distingue la proteína tao (verde) y un tercero resalta la doxiciclina (amarillo).

 

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta en el deterioro cognitivo y en trastornos conductuales. Se caracteriza en su forma típica por una pérdida de la memoria inmediata y de otras capacidades mentales, a medida que mueren las células nerviosas -neuronas- y se atrofian diferentes zonas del cerebro. En el mundo, más de 45 millones de personas padecen de demencia, y con el aumento de la expectativa de vida, se espera que este número llegue a 130 millones para 2050. En la Argentina, los afectados por Alzheimer alcanzan los 500 mil, y la proyección para el 2050 es que se dupliquen, llegando al millón. Según datos del ex Ministerio de Salud de la Nación, un 26.4 por ciento de la población mayor de 60 años tiene deterioro cognitivo y un 8.3 por ciento demencia. Desde 1994, el 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Alzheimer.

 

El neurólogo y docente de la Facultad de Medicina de la UNT Federico Pelli Noble consideró sobre el estudio que “son líneas válidas e interesantes de investigación que podrían ayudar a comprender más los mecanismos de esta enfermedad”. Agregó que aún resta obtener mayores resultados y avances para entender en qué nivel actuaría el antibiótico. El profesional señaló que la única forma que se conoce por el momento para intentar prevenir el Alzheimer es llevar un estilo de vida saludable. “Ayudarse uno mismo disminuyendo los factores de riesgo como hipertensión arterial, diabetes y sobrepeso. Mejorar nuestra calidad de vida y nuestro entorno. El estrés es un factor muy importante que hay que buscar disminuir”, recomendó.

 

Fuente: Mirada Profesional

 

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