Pharmaceutical Technology Ed. 195

Pharmaceutical Technology 33 Edición Sudamérica 2025 - N º195 cirse mediante procesos más controlados y escalables, como la nanoencapsulación continua basada en emulsión. También son más sencillas que las nanopartículas poliméricas (LNP), ya que requieren un solo excipiente polimérico, y pueden liofilizarse y almacenarse a temperatura ambiente. Al igual que con otras tecnologías, el uso de nanopartículas poliméricas para la administración de fármacos presenta algunos desafíos. Tice señala que la encapsulación de fármacos hidrosolubles con alta eficiencia de encapsulación puede presentar dificultades. Sin embargo, la capacidad de ajuste de las nanopartículas poliméricas a menudo permite superar este problema modificando las propie - dades del polímero y desarrollando un proceso de fabricación adecuado y optimizado. También señala que los procesos óptimos amenudo ayudan a abordar cualquier desafío de ampliación, con tamaños de lote típicos para materiales de ensayos clínicos que oscilan entre 1 y 10 kg. La investigación en curso también está impulsando un mayor progreso en sistemas poliméricos diseñados para imitar la compatibilidad biológica y la complejidad de los mecanismos de acción terapéuti - cos, en particular aquellos que pueden servir como alternativas a los sistemas de administración de fármacos basados en lípidos, según Tice. “El objetivo es combinar las ventajas de rendimiento biológico de los sistemas basados en lípidos con las ventajas de proceso y fabricación de los sistemas de administración de fármacos basados en polímeros”, afirma. Una nueva solución: nanoestructuras basadas en ADN Una de las tecnologías de nanopartículas orgánicas más recientes en desarrollo implica el uso de nanoestructuras basadas en ADN, que, según Boldt, ofrecen claras ventajas para la administración de fármacos gracias a su alta programación y personalización. “Las nanopartículas basadas en ADN son biocompatibles, bioSABELLA S.R.L.

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