60 Pharmaceutical Technology Edición Sudamérica 2026 - N º199 Su capacidad para procesar materiales sin solventes y ajustar parámetros del proceso permite mejorar la biodisponibilidad y el control de liberación del principio activo. En la Figura 2 se resumen algunas de las aplicaciones de la HME en la industria farmacéutica. Mejora de las propiedades biofarmacéuticas de los principios activos La escasa solubilidad acuosa de muchos IFAs representa uno de los principales desafíos en el desarrollo de medicamentos. Esto constituye un obstáculo para la adecuada absorción y biodisponibilidad de los fármacos. Mediante la HME es posible modificar las propiedades fisicoquímicas de los IFAs con el fin de mejorar su desempeño biofarmacéutico. Estas mejoras pueden lograrse mediante distintos enfoques, entre los que se destacan la formación de sales, la co-cristalización, la generación de dispersiones sólidas amorfas y la obtención de sistemas co-amorfos 14,16. • Formación de sales: muchos IFAs son ácidos o bases débiles que pueden formar sales. Tradicionalmente, este proceso se realiza en presencia de solventes orgánicos, seguido por la cristalización del producto. Diversos estudios han demostrado que la HME posibilita su obtención en estado sólido, reduciendo etapas de procesamiento y evitando el uso de solventes orgánicos. • Co-cristalización: la co-cristalización se basa en la interacción supramolecular entre un IFA y un coformador. Durante el proceso de HME, el contacto entre un fármaco y un coformador posibilita la formación de enlaces no covalentes, dando lugar a co-cristales con mayor solubilidad acuosa. • Dispersiones sólidas amorfas (DSA): estos sistemas se obtienen a partir de IFAs cristalinos en presencia de un polímero amorfo. Las DSA presentan buenas propiedades termodinámicas y cinéticas, lo que da lugar a una mayor velocidad de disolución e incremento de la biodisponibilidad del fármaco. El polímero utilizado actúa como por-
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