La validación de sistemas informáticos, un proceso crítico en la industria farmacéutica para garantizar calidad y cumplimiento normativo, está viviendo una transformación sin precedentes gracias a la inteligencia artificial. Lo que antes implicaba procesos extensos y en gran medida manuales, ahora puede realizarse en tiempo real, con datos que se actualizan automáticamente y ofrecen una visión más precisa de los riesgos.
De acuerdo con un informe de PwC, seis de cada diez directivos del sector ya pusieron en marcha proyectos piloto con IA generativa, y más del 70 % confía en que esta tecnología redefinirá por completo los modelos operativos en un plazo de tres años. En la práctica, la IA permite interpretar de manera inmediata cualquier cambio en los sistemas y ajustar las validaciones sin necesidad de reiniciar largos ciclos de revisión.
Este avance no solo acelera el cumplimiento de las exigentes regulaciones del sector, sino que también aporta mayor seguridad y eficiencia. Las farmacéuticas pueden tomar decisiones basadas en datos actualizados al instante, anticipar errores y optimizar recursos en áreas críticas como producción, ensayos clínicos y control de calidad.
El desafío ahora está en la integración. A medida que la adopción crece, las compañías deben adaptar sus equipos y procesos para sacar el máximo provecho de la IA, sin descuidar la trazabilidad y la transparencia que demanda el entorno regulado en el que operan.
Fuente: Consalud.