Notas de Interés

Gilead invierte USD 7.8 mil millones en Arcellx y acelera su apuesta por terapias contra el cáncer
La farmacéutica estadounidense fortalece su cartera oncológica al adquirir la biotecnológica Arcellx y asegurar el control total de una prometedora terapia CAR-T para mieloma múltiple.

La multinacional biofarmacéutica Gilead Sciences anunció un acuerdo para adquirir la empresa biotecnológica Arcellx por hasta USD 7.8 mil millones, en una operación que representa su mayor compra desde 2020 y refuerza su presencia en el competitivo campo de la oncología.

 

El acuerdo contempla el pago de 115 dólares por acción en efectivo a los accionistas de Arcellx, con un valor contingente adicional de USD 5 por acción si se alcanzan objetivos de ventas globales de la principal terapia en desarrollo, denominada anitocabtagene autoleucel (anito-cel), antes de fines de 2029.

 

Gilead ya poseía aproximadamente el 11,5 % de Arcellx antes de esta operación y consolidará ahora el control total de la compañía especializada en inmunoterapias avanzadas para cánceres de la sangre, con especial foco en el mieloma múltiple, una enfermedad hematológica con alta tasa de recaída que necesita opciones terapéuticas innovadoras.

 

La terapia anito-cel se basa en tecnología de células CAR-T dirigida al antígeno BCMA, la cual reprograma el propio sistema inmunitario del paciente para atacar células malignas. Este tipo de tratamiento ha mostrado resultados prometedores en estudios clínicos y actualmente está bajo revisión por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), que podría emitir una decisión final sobre su aprobación antes de diciembre de 2026.

 

Tras conocerse la operación, las acciones de Arcellx se dispararon en el mercado, reflejando la confianza de los inversores en el potencial de crecimiento asociado al desarrollo de terapias celulares innovadoras.

 

Esta adquisición se enmarca en la estrategia de Gilead por diversificar su portafolio más allá de sus medicamentos tradicionales, como los tratamientos antivirales para VIH y enfermedades hepáticas, y responder a presiones competitivas y próximas expiraciones de patentes de blockbusters como Veklury.

 

Según la compañía, la transacción podría generar retornos significativos a partir de 2028, especialmente si anito-cel obtiene aprobación regulatoria y logra penetración en el mercado oncológico, donde compite con otras terapias CAR-T existentes.

 

Más allá de asegurar el control de anito-cel, Gilead con esta operación adquiere también la plataforma tecnológica D-Domain de Arcellx, que puede potenciar investigaciones futuras en terapias celulares y génicas de próxima generación, ampliando así su capacidad de innovación a largo plazo.

 

La transacción, que se espera se cierre en el segundo trimestre de 2026 tras cumplir las condiciones habituales de cierre y aprobaciones regulatorias, marca un hito importante en el sector biotecnológico y subraya la dinámica actual de grandes farmacéuticas que buscan integrar activos clínicamente avanzados para acelerar su crecimiento en áreas de alta necesidad médica.

 

 

Fuente: El País.