Notas de Interés
Moderna quiere producir "mini vacunas"
Junto al ejército estadounidense, está trabajando en el proyecto DART (Tecnología de ARN Acelerada Desplegable) que consiste en cápsulas de fabricación a pequeña escala para detener las pandemias antes de que empiecen.

 

 

 

 

 

Un equipo de científicos del centro de investigación del laboratorio Moderna en Norwood (Massachusetts, Estados Unidos) está trabajando, en conjunto con el Ejército estadounidense, para desarrollar una forma miniaturizada de producir vacunas.

 

Estas cápsulas de fabricación a pequeña escala apuntan a detener las pandemias antes de que empiecen. Internamente, el proyecto se conoce como DART, por sus siglas en inglés de Tecnología de ARN Acelerada Desplegable.

 

Las cápsulas serían un paso hacia la materialización de todo el potencial de la tecnología de ARN mensajero de Moderna para responder a los brotes de virus como el coronavirus. El CEO del laboratorio, Stéphane Bancel, ha asegurado un enfoque de tipo "plug and play" para la creación de vacunas, y la empresa ya utiliza el ARN mensajero para crear vacunas contra patógenos como el virus respiratorio sincitial y el citomegalovirus.

 

Las unidades experimentales se están diseñando para que el proceso de fabricación entre en un cubo de 2 metros y produzca 500 dosis de una vacuna contra prácticamente cualquier virus. Solo habría que introducir el código genético del virus que se quiere atacar.

 

"El caso de uso se volvió realmente evidente con el coronavirus", aseguró Brynne Cassidy, ingeniera senior de Moderna que dirige el proyecto. "Si es posible neutralizar la situación en un área local antes de que se extienda por todo el mundo, eso supone una gran ventaja".

 

En marzo de 2020, Moderna se convirtió en la primera empresa en empezar a probar una vacuna contra el coronavirus en humanos; habían pasado solo 42 días desde la obtención de la secuencia genética del virus hasta el lanzamiento del primer ensayo en humanos. La experta indicó que el objetivo de DART es ir todavía más rápido. "La idea es que se pueda usar en instalaciones militares de todo el mundo y que, si surge alguna necesidad urgente, sea capaz de producir rápidamente dosis de vacunas", afirmó Cassidy. "El objetivo es que en cuestión de días se puedan conseguir las dosis finales", agregó.

 

El trabajo podría ayudar a hacer más accesibles estos medicamentos, de acuerdo a lo destacado por la líder del proyecto DART. Las unidades de producción de vacunas podrían dispersarse por todo el mundo, ayudando a las naciones de ingresos bajos y medios a acceder a ellas. Y con una fabricación local y prácticamente instantánea, también se podrían superar los retos logísticos de mantener las vacunas frías durante su almacenamiento, detalla la experta.

 

La empresa Moderna anunció el proyecto en octubre de 2020 y cuenta con una financiación de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) del Ejército estadounidense. Un portavoz de Moderna explicó entonces que la propuesta para el proyecto se presentó antes de empezar a trabajar en la vacuna contra el coronavirus.

 

La investigación se encuentra todavía en las primeras fases, y Moderna aún tiene que encajar su tecnología en este pequeño cubo. El proyecto está repartido en un par de salas de laboratorio equipadas con robots que manipulan líquidos y máquinas que producen ADN.

 

La máquina DART empezaría generando una plantilla de ADN de longitud completa en un proceso sin células. El ARN mensajero, que constituye la columna vertebral de la vacuna, se fabrica a partir de este ADN. La unidad incluiría un equipo que purifica y comprueba la calidad del ARNm durante y después del proceso.

 

El contrato de Moderna con DARPA es de 5 años y tiene el objetivo de realizar un estudio en el quinto año para demostrar que el proyecto DART puede producir medicamentos equivalentes a las prácticas de fabricación tradicionales.

 

La fabricación es clave para aprovechar la tecnología del ARNm en la lucha contra los virus, el cáncer y otras enfermedades. La idea se basa en la promesa de las vacunas de ARNm, un nuevo enfoque de la vacunación basado en la genética. Las vacunas tradicionales requieren instalaciones de fabricación masivas y personalizadas que a menudo pueden tardar varios años en construirse.

 

Fuente: IProfesional

 

 

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